La fonología se relaciona con la fonética porque ambas disciplinas tratan de los sonidos de una lengua, pero desde puntos de vista diferentes: la fonología estudia los fonemas de una lengua; la fonética es una rama experimental y aplicada a la fonología que estudia los sonidos de esa lengua.
El fonema
El fonema es el mínimo elemento del significante que no puede ser dividido en unidades más pequeñas, es abstracto y queda realizado en el sonido. El sonido es lo que el hablante realmente pronuncia, el sonido material expresado por el hablante. Los fonemas se representan en la escritura por medio de las letras.
El fonema pertenece, por tanto, al plano de la lengua. Es una unidad inmaterial. El sonido es la realización física de un fonema y pertenece al habla, no a la lengua. Los fonemas son muy pocos y forman un número fijo y cerrado en cada idioma. Los sonidos, por el contrario, son innumerables, porque están condicionados por muchos factores: el contexto en que aparecen, la persona que los pronuncia, la circunstancia en que se dan (habla normal, emotiva, enfática, etc.).
El sonido es la actualización de un fonema. De ahí que un mismo fonema pueda dar lugar a muchos sonidos, tener distintos alófonos. Por ejemplo, el fonema /b/ tiene una variedad oclusiva (al principio de las palabras bueno, Vigo, billar, vega) y otra fricativa (en posición intervocálica: alabanza, lavar). El fonema /d/ tiene, como el /b/, variedades fonéticas oclusivas (deber) y fricativas (nadar).
Se llaman variantes fonéticas o alófonos a esta realizaciones físicas de un fonema. Los alófonos, como puede suponerse, interesan más al fonestista que al fonólogo.
El fonema está formado por un conjunto de rasgos pertinentes. Estos rasgos sirven para diferenciar los fonemas entre sí y las palabras, por ejemplo, las diferentes significaciones de rana y rata se apoyan en que los fonemas /n/ y /t/ son distintos.
Los fonemas españoles son veinticuatro (veintitrés en América). Con ellos se construyen todos los morfemas y todas la unidades lingüísticas superiores (palabras y oraciones).
Es oportuno aclarar aquí que no existe una correspondencia absoluta entre entre los morfemas y las letras del alfabeto de la lengua española. Hay más letras que fonemas en nuestro idioma.
Hay fonemas españoles que solo se representan con una letra, como /t/, /l/, /m/, pero hay otros que se representan con dos letras, como /k/: c y qu (casa, quiero), /b/: b y v (bueno, valija). Otras veces, letras dobles (rr, qu, gu) representan un solo fonema.
La letra x representa dos fonemas (ks): examen [eksamen] cuando se encuentra entre vocales. Cuando precede a consonante responde al fonema /s/: extraño [estraño], explorador [esplorador].
La letra h no responde a ningún fonema del español actual. Es muda y se coserva en la escritura solo por razones históricas.
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