El adjetivo

Accidentes gramaticales del adjetivoGrados de significación del adjetivo
Adjetivos especificativos y explicativosFunciones del adjetivo

Es muy difícil definir el adjetivo porque tiene una gran variedad de funciones y significaciones, muchas de las cuales coinciden con el nombre, de ahí que muchos gramáticos lo llamen también nombre adjetivo.

Por otra parte, los adjetivos expresan con frecuencia el fenómeno de sustantivación o nominalización. Ocurre esto cuando el aspecto nominal es tan conocido que pierde su significación y nos interesan solo sus cualidades pasando entonces, el adjetivo, a reemplazar al sustantivo:

las mujeres viejas van al mercado,
las viejas van al mercado
.

Es fundamental que el adjetivo siempre tiene que ver o se refiere principalmente al nombre. Siempre expresa un concepto dependiente. Si decimos azul lo pensamos como un concepto dependiente de algún ser, de algún objeto. Pero si decimos mesa, lo concebimos en sí mismo, en un concepto independiente.

El adjetivo es una de las partes de la oración que ha experimentado una revisión mayor por parte de las nuevas tendencias gramaticales. La gramática tradicional dividía los adjetivos en dos grandes clases:
  • los calificativos que, según esta teoría, eran los que nos informaban sobre algunas cualidades del nombre al que aocompañaban: el libro rojo, el exaltado patriota; y
  • los determinativos que eran los que concretaban la significación en que había de contemplarse al nombre por medio de diferentes relaciones, como las de lugar (los adjetivos demostrativos), de posesión (los posesivos): este árbol, aquel auto, mi balón.
Algunos gramáticos tradicionales consideran a estos adjetivos determinativos como verdaderos pronombres en función adjetiva. En la actualidad no se hace distinción entre los pronombres y los adjetivos determinativos. Son determinantes con dos construcciones superficiales diferentes: una con el nombre (tengo tres coches) y otra sin él (tengo tres). En este último ejemplo, se puede decir que el determinante (tres) sin nombre se halla en construcción superficial pronominal. Pero el nombre está siempre en la estructura profunda y el determinante no es un pronombre.

El adjetivo en la nueva gramática queda reducido, pues, a la antigua clase de calificativos, aquellos que desde el punto de vista semántico indican cualidades de personas y cosas.

Gramaticalmente podemos definir el adjetivo como la clase de palabra variable que califica al sustantivo así:
  • sintácticamente, en su relación con el sustantivo dentro de la oración, actuando como modificador del mismo;
  • semánticamente, dando un significado concreto a un sintagma o a una oración, al complementar al sustantivo especificando lo que se dice del mismo; y
  • morfológicamente, al sufrir variaciones en su forma para adaptarse al sustantivo en género y número;
y funcionalamente, como la clase de palabra compuesta por todos los vocablos que puedan aparecer al final de la oración: esa cosa (o persona) es...por ejemplo:

esa persona es buena,
esa cosa es ancha
.

Accidentes gramaticales del adjetivo


Morfológicamente el adjetivo presenta dos accidentes gramaticales: género y número.

Género. Mediante el género el adjetivo concuerda con el sustantivo en masculino y femenino, así:
  • Generalmente las formas masculina y femenina terminan en o y a, respectivamente: pantalón negro, camisa negra; niño juicioso, niña juiciosa.
  • Tienen la misma forma para ambos géneros:
    los adjetivos terminados en i o e: cursi, carmesí, yanqui, afable, decente, salvaje;
    los adjetivos que son palabras derivadas terminadas en ista: bromista, comunista, florista;
    los adjetivos terminados en able, ante, al o il: amable, elegante, leal, gentil.
  • Los adjetivos terminados en án, ón u or, forman el femenino añadiendo a: haragán, haragana; matón, matona; pastor, pastora.
En relación con el género algunos adjetivos sufren apócope, es decir pierden alguno o algunos de sus fonemas finales:
  • bueno, malo y santo pierden la -o del morfema masculino cuando van ante nombres masculinos en singular: buen estudiante, mal tiempo, San Pedro;
  • santo presenta algunas excepciones: Santo Tomás, Santo Domingo, Santo Toribio, Santo Ángel de la Guarda;
  • grande apocopa en gran cuando van ante nombres masculinos o femeninos en singular: gran princesa, gran príncioe, gran dama, gran caballero.
Nota: «El que los sustantivos no tengan género neutro y el que ningún adjetivo posea formas particulares para concordar de esta manera con los pronombres, son factores que llevan a pensar que el neutro no es propiamente un tercer género del español, equiparable a los otros dos, sino más bien el exponente de una clase gramatical de palabras que designan ciertas nociones abstractas»¹.

Número. Mediante el número el adjetivo concuerda con el sustantivo en singular y plural.

Para la formación del plural en los adjetivos se pueden aplicar las mismas reglas que se aplican para la formación del plural en los sustantivos.


Grados de significación del adjetivo


Como los adjetvivos expresan cualidades del sustantivo y esas cualidades pueden darse en diversas cantidades, los adjetivos poseen grados de significación.

Estos grados son tres: positivo, comparativo y superlativo.

Grado positivo. El grado positivo indica la cualidad del sustantivo sin modificación alguna: mujer hermosa, auto antiguo, mesa pequeña.

Grado comparativo. Mediante el grado comparativo el adjetivo indica una cualidad del sustantivo comparándola con la de otro. Pueden darse tres casos:
  1. comparativo de igualdad: Luis es tan elegante como Carlos,
  2. comparativo de superioridad: Luis es más elegante que Carlos, y
  3. comparativo de inferioridad: Luis es menos elegante que Carlos.
Grado superlativo. Este grado se presenta cuando la cualidad aparece en su grado máximo: Luis es muy elegante, Luis es elegantísimo . Puede construirse de tres formas:
  1. adverbio muy + adjetivo: muy elegante,
  2. adjetivo + sufijo -ísimo: elegantísimo, o
  3. adjetivo + sufijo -érrimo: celebérrimo (superlativo de célebre). Esta forma es muy poco frecuente.

Adjetivos especificativos y explicativos

El adjetivo especificativo va siempre detrás del nombre y distingue a este del grupo a que pertenece:

tiene un sombrero negro,
salió con su hermano pequeño,
los soldados cobardes huyeron de la batalla.

Como se advierte, los adjetivos negro, pequeño y cobardes especifican de qué sombrero, hermanos y soldados se está hablando, para distinguirlos de los restantes sombreros, hermanos y sombreros, respectivamente. La oración sin estos adjetivos daría una información incompleta:

tiene un sombrero,
salió con su hermano,
los soldados huyeron de la batalla.

El adjetivo explicativo o epíteto va detrás o delante del nombre y su función es señalar una cualidad el mismo, sin que esa cualidad sea necesaria para diferenciarlo sino para caracterizarlo:

cantó con suprema maestría,
paseamos por el verde campo,
los esforzados guerreros atacaron la ciudad.

Los adjetivos supremo, verde, y esforzados subrayan una cualidad de los nombres que acompañan. Si los suprimiéramos, las oraciones darían una informacion menor, per no incompleta:

cantó con maestría,
paseamos por el campo,
los guerreros atacaron la ciudad.


Funciones del adjetivo


La función propia del adjetivo es la de calificar al sustantivo, ya como atributo (adjetivo explicativo): la mansa oveja, o especificativo: los animales mansos, ya como predicado nominal: la oveja es mansa.

El adjetivo interviene en una de las clases de oraciones nucleares: la compuesta con una cópula y un sintagma adjetivo (SPred = cópula + SAdj):

la noche está oscura
la niña es simpática

Decimos sintagma adjetivo y no solamente adjetivo porque está compuesto por dos o más elementos. Todos los adjetivos son sintagmas adjetivos o forman parte de una sintagma adjetivo:

bravo = brav (lexema) + -o (morfema de masculino),
muy bonita = muy (adverbio) +car (lexema) + -a (morfema de femenino).

Además el adjetivo puede también completar la idea de un predicado verbal, sin dejar de referirse al nombre. Así, cuando decimos:

Juan viste elegante,
Pedro camina rápido,
los adjetivos elegante y rápido no se refieren sólo a los nombres Juan y Pedro, sino que a la vez modifican también la significación de los verbos vestir y caminar, denotando el modo como se verifica la acción de estos verbos intransitivos. Esta función, en la que el adjetivo se refiere a la vez al sujeto y al predicado verbal, es la llamada complemento predicativo por la gramática tradicional.

¹ Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. (2001). Nueva gramática de la lengua española, tomo Morfología y Sintaxis I, p. 82.


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